¿Cómo solicitar una residencia de ancianos pública?

¿Actualmente tienes a cargo algún un familiar al que le surgen cada vez más limitaciones para realizar tareas del día a día? Es hora de plantearse solicitar una plaza en una residencia de ancianos.

Hoy en día acceder a una residencia de ancianos privada supone un gran desembolso de dinero que no todo el mundo es capaz de asumir: el precio oscila entre 1.200€ y 3.500€ al mes. Por lo tanto, hay personas que deben recurrir a otras alternativas no tan caras o subvencionadas por el Estado.

En este artículo te vamos a mostrar qué requisitos necesita cumplir tu familiar y cuáles son los pasos para solicitar una plaza en una residencia de ancianos pública.

¿Qué tipos de residencias de ancianos hay?

Resulta interesante detallar las diferencias para que comprendas el funcionamiento y características que cada una de ellas.

  • Residencias públicas: Este tipo de centros están financiadas por la Comunidad Autónoma donde se ubique el centro.
  • Residencias privadas: Son empresas privadas y el coste lo asume íntegramente el usuario.
  • Residencias concertadas: Resultan ser un número reducido plazas ubicadas en residencias privadas que tienen un acuerdo de colaboración con la Administración. La cuota mensual se ve reducida drásticamente si se cumple con los requisitos exigidos por el centro.

¿Qué requisitos existen para obtener una plaza en una residencia de ancianos pública?

Hay que tener en cuenta que cada Comunidad Autónoma establece sus propios requisitos, pero existe a nivel estatal un marco regulador.  

  • Tener más de 65 años o 60 se sufre algún tipo de dependencia. 
  • Ser pensionista o cónyuge de pensionista o recibir prestaciones sociales del Imserso.
  • Estar al menos 2 años empadronado en el mismo lugar donde se ubica la residencia donde se solicita la plaza.
  • No sufrir trastornos mentales graves que interfieran en la coexistencia con otros pacientes y trabajadores de la residencia.
  • Tener en posesión grado II o superior de dependencia.
  • No haber sido expulsado previamente en cualquier otra residencia de ancianos pública.

A la hora de solicitar la plaza, hay que indicar qué centro en concreto busca plaza e informarse sobre la lista de espera y el nº de plazas hay disponibles. Es muy recomendable realizar este paso, ya que en en el caso de que haya una cola casi interminable, ir buscando otras alternativas en las que haya más posibilidades de que te concedan la plaza.

¿Qué pasos seguir para solicitar una plaza?

Una vez repasados los requisitos y verificado que tu familiar cumple con todos o tiene posibilidades de conseguirlos, es hora de averiguar qué trámites hay que realizar para solicitar la plaza en una residencia de ancianos pública.
Pedir cita en los Servicios Sociales de tu población. El personal se encargará de reconocer el grado de dependencia de la persona solicitante. Ten a mano el DNI, el certificado de empadronamiento y la tarjeta sanitaria. 

Una vez evaluada su candidatura, recibirás en el domicilio una carta donde se detalla el grado de dependencia y si resulta apto para la petición.

Pide una nueva cita con los servicios sociales para averiguar a qué recursos y prestaciones tiene derecho tu familiar según la Ley de Dependencia.

Una vez realizados todos estos trámites, solo cabe esperar. El tiempo que pueda transcurrir desde el inicio de la solicitud hasta que finalmente se otorgue la plaza para una residencia de ancianos pública, varía en función del número de personas en lista de espera. Suelen ser entre 2 y 6 meses.

¿Qué alternativas hay?

En casos de urgencia, en el que tu familiar no pueda esperar por que depende totalmente de alguna persona que la ayude en las tareas del día a día, te recomiendo varias opciones hasta que por fin consiga su plaza pública en una residencia de ancianos:

  • Cuidador de personas mayores: Los hay tanto internos, de día o por horas. Se encargan de asear a tu familiar, hacerle la comida, darle compañía o dar una vuelta. 
  • Residencia de ancianos privada: Como hemos comentado previamente, el precio de una residencia privada es muy elevado, pero al tratarse de un período corto hasta que finalmente trasladen a tu familiar a la pública, resulta una alternativa bastante razonable.

Esperamos que este artículo haya resuelto todas tus dudas y deseamos que tu familiar obtenga esa plaza con éxito. ¡Hasta la vista!

También te Puede Interesar: